El Boletín Oficial del Estado de 22 de octubre de 2025 publica los Reales Decretos dando a conocer las concesiones de la Insigne Orden del Toisón de Oro que S. M. el Rey ha dispensado a tres relevantes personalidades políticas de nuestro país.
El Toisón es la máxima distinción que otorga la Corona española, ya que su maestrazgo, de origen borgoñón, está ligado a la Casa de Austria desde que ocupara los tronos peninsulares a principios del siglo XVI.
Desde el acceso al trono de Don Juan Carlos se han otorgado toisones de tres tipos: los vinculados a la Dinastía, como una orden familiar, muy escasos; los toisones diplomáticos, relacionados con el intercambio de condecoraciones en visitas de estado o similares a otros monarcas y altos dignatarios, principalmente europeos, pero también procedentes de otros continentes; y por último los que podríamos denominar toisones de mérito, concedidos a personajes relevantes de la vida pública, fundamentalmente españoles.
De entre estos últimos la concesión a políticos ha sido muy escasa, ya que siempre conlleva una cierta polémica, pero tanto las concesiones a don Adolfo Suárez como a don Javier Solana fueron unánimemente aplaudidas. Ahora se ha hecho una nueva concesión a políticos, que de nuevo creemos que puede ser difícilmente criticable: uno de ellos a don Felipe González, el Presidente de Gobierno que más tiempo ha estado en el cargo en estos 50 años de Monarquía, resaltando el Decreto uno de sus logros más importantes, la incorporación de España a la Unión Europea; los otros dos toisones se entregan a don Miguel Herrero y a don Miquel Roca, los últimos de los llamados “padres de la Constitución” que todavía viven.
Con estas concesiones el Rey ha premiado a figuras cuyo servicio a España es incuestionable, y sigue la senda de lo que se hace en países de nuestro entorno, siendo el más parecido el de Gran Bretaña, donde alguno de sus primeros ministros han sido galardonados con la Orden de la Jarretera -máximo honor que puede conceder el soberano británico-, siendo los últimos en recibirlo el conservador John Major o el laborista Tony Blair, que ambos aceptaron siguiendo una tradición secular que muestra que estos reconocimientos están por encima de cualquier enfrentamiento político.



